Editorial: sanción al Coronel José Martiniano Duarte


 

La sanción disciplinaria aplicada al coronel (RE) José Martiniano Duarte, que motivó la justificada protesta de la Federación Nacional de Veteranos de Guerra y de distintas expresiones de la sociedad, incluido por supuesto al Foro Patriótico Manuel Belgrano, constituye un atentado al derecho constitucional que consagra la libertad de expresión y un inusitado agravio a un oficial del Ejército argentino que honró su uniforme en cuando, con el grado de teniente, fue jefe de la primera sección de la Compañía de Comandos 601 en la guerra de Malvinas


La arbitraria medida representa, además, un acto de discriminación absolutamente ilegal contra todos los oficiales retirados de las Fuerzas Armadas, a quienes se intenta cercenar un derecho inalienable, reconocido a toda la ciudadanía argentina. Porque el criterio que pretende establecer implicaría rebajar a los militares a la condición de “ciudadanos de segunda”, privados del derecho a manifestar sus ideas políticas cuando sean opuestas al presidente de turno.


Duarte tiene ahora una nueva condecoración en combate. Al merecido reconocimiento que le corresponde por sus acciones en defensa de la Patria en la guerra de Malvinas, hay que agregarle ahora la medalla que supone esta represalia política, ejercida por un gobierno que mientras se llena la boca hablando de los derechos humanos reprime el ejercicio de la disidencia política de un digno ciudadano argentino.


Vaya para él, y también para todos sus camaradas injustamente perseguidos, la frase de Miguel de Cervantes Saavedra que eligió Duarte para encabezar el perfil personal de su cuenta en Twitter: “Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas circunstancias”.


En la siguiente imagen se puede leer el texto del comunicado oficial emitido por la Federación Nacional de Veteranos de Guerra