Entrevista a Rosendo Fraga










CLAUDIO CHAVES: Rosendo hoy vamos a charlar del general Pedro Eugenio Aramburu. Con vos se puede hablar de muchas cosas, porque son varios los libros que v has escrito y además se puede conversar de la actualidad. Pero hoy quiero que hablemos del general Pedro Eugenio Aramburu. ¿Lo conociste?


ROSENDO FRAGA: Sí.


CC: ¿Hablaste con él?


RF: Sí. Te cuento. Conocí a Aramburu a los tres años, en marzo del año 56, era el aniversario del Regimiento de Granaderos a Caballo, yo entraba con mi padre y Aramburu salía, vestido de civil con un traje beige clarito estilo verano, como se usaba en esa época, más que ahora. Nos encontramos con mi padre, que lo saluda, él se agacha, me da un beso. Entonces me acuerdo que mi papá me dijo: “Bueno, ahora que te ha dado un beso, un presidente, no te vas a poder lavar la cara”… como una broma Esa fue la primer vez. Y después a los diecisiete años también lo vi, porque yo formaba parte de un Ateneo –en quinto año- en una ceremonia, muy poco antes de que lo asesinaran.


CC: ¿Desde dónde partirías vos para hacerme una reseña de este general?


RF: Mirá, yo partiría primero de un antecedente familiar. Él es hijo de un inmigrante vasco. Es decir, es un hombre que proviene de una clase media baja de inmigrantes de primera generación. Este es un primer dato. Entra al Colegio Militar, al arma de Infantería y se recibe de subteniente hacia el final de la presidencia de Marcelo T. de Alvear. ¿Dónde lo encuentra la Revolución del 30? Lo encuentra en Santiago del Estero, siendo oficial, en aquel momento el Regimiento 18 de Infantería. Allí conoce a su señora… De apellido Herrera, que era un apellido muy típico de Santiago del Estero. Por lo tanto en la Revolución del 30 no tuvo ninguna participación. Asciende a capitán en la presidencia de Justo. La Revolución del 43 lo encuentra ya siendo mayor, después de haber hecho Escuela de Guerra, y no tiene participación en el 43. Viste que Robert Potash consiguió las listas de GOU, en las que llegaron a haber más de 1500 nombres y Aramburu no estaba. ¿Cómo se ubicaba políticamente Aramburu en ese momento? Bueno… Era un hombre que -yo diría- tenía una cierta simpatía por el Partido Radical, sin ningún grado de militancia..

Llega el peronismo en el año 45 y Aramburu era teniente coronel. Asciende a coronel, estamos hablando de comienzos de los 50; y ahí se va de agregado militar a Brasil. ¿Eso qué significaba políticamente? Que estaba bien considerado profesionalmente. Y el agregado naval era el capitán de navío Isaac Rojas, es decir que coinciden en Brasil, al mismo tiempo como agregado militar y como agregado naval, Aramburu y Rojas. ¿Esto habla de amistad? No necesariamente, pero sí de conocimiento. No es un dato menor porque cuando viene la Revolución del 55 ya eran personas que se conocían, que tenían trato y que habían trabajado juntos. Aramburu nunca fue peronista.


CC: Parece ser que Rojas sí…


RF: Sí, fue peronista. Fue medalla de la lealtad en junio del 55 cuando Rojas era el comandante de la flota mar y no se pliega a la Revolución y se mantiene leal. Por eso Perón le da la medalla de lealtad al Almirante, por haberse mantenido leal. Esto fue tres meses antes del 16 de septiembre… Rojas sí fue peronista, pero Aramburu nunca lo fue. Asciende a general, diríamos porque era alguien que no representaba ninguna amenaza. Como no estaba alineado con el régimen, va a un destino como el Comando de Sanidad muy alejado del mando de tropa o de la decisión político administrativa Como ya te dije nunca fue peronista pero tampoco había participado demasiado en las conspiraciones anti peronistas. Llegamos a los años 54/55 cuando el peronismo ha tomado, sobre todo a partir de la quema de las iglesias, un camino que lo lleva a conspirar.


CC: ¿Era un hombre católico militante, Aramburu? Digo como para sentirse “movilizado”…


No necesariamente. Sí tenía una muy estrecha relación con el sacerdote vasco Iñaki de Azpiazu, que era su asesor espiritual. Por lo menos en algunos en términos tenía, digamos, mucha influencia sobre él. Incluso como dato de su influencia, él consigue de Aramburu -Presidente de facto- el indulto de Simon Radowitzky, que estaba preso desde casi medio siglo antes. El padre Iñaki Azpiazu era capellán de la cárcel, en aquel momento en la penitenciaría de avenida Alvear y Radowitzky ya era un hombre mayor que tenía problemas de salud y él consigue de Aramburu el indulto. Te cuento esto ya que vos me preguntabas por su faceta espiritual. Faceta que la tenía, con la particularidad de que su fe religiosa venia por el lado vasco. Pero no hay que mezclar porque él, por ejemplo, nunca fue simpatizante del franquismo. Y en eso estaba su origen vasco.


CC: Ya estamos casi en el 55 y afirmás de que él nunca fue simpatizante del franquismo ciertamente sus características sus discursos, sus palabras van en esa dirección. Ahora… Siempre me llamó la atención que la sublevación de junio, o sea, la sublevación de sectores de la Marina y de la Aeronáutica, los aviones que bombardean la Plaza de Mayo llevaban pintados la consigna “¡Viva Cristo Rey!”, que era una consigna del franquismo…


RF: Absolutamente. Pero a ver… La Marcha de la Libertad. Su letra tiene también frases que tienen su origen franquista. Es así ya que en ese momento el nacionalismo católico había tomado, siendo inicialmente simpatizante de Perón, había tomado luego una posición fuertemente antiperonista, porque el tema de la quema de las iglesias es en junio pero el conflicto con la Iglesia viene desde el 54.


CC: Efectivamente, viene del 54. Decime Rosendo… llegado septiembre del 55cuando Lonardi…


RF: Pero nos falta un episodio: Aramburu en septiembre del 55.


CC: Eso es lo que te quería preguntar…


RF: En la conspiración que encabezaba Lonardi, Aramburu era único general en actividad sobre un centenar de generales que había en ese momento. Entonces asume la misión de sublevar la agrupación blindada que estaba en Curuzú Cuatiá. Porque el segundo jefe allí era el teniente coronel Montiel Forzano. Éste lo viene a buscar a Aramburu para sublevar a la agrupación blindada. ¿Qué es lo que se produce en ese momento? Sucede que tuvieron el apoyo de los oficiales, pero no de los suboficiales. Entonces los oficiales los detienen y los encierran en un galpón. Pero a las dos o tres horas los suboficiales logran salir a y ahora los que van al galpón son Aramburu, Montiel Forzano, y los oficiales. Es decir, el objetivo militar que él tenía fracasa. Después por las circunstancias, en la medida en que el lanzamiento se generaliza, se logra dar vuelta la situación en Curuzú Cuatiá. Es decir, en el 55 ¿cuál era el mérito de Aramburu para los revolucionarios? Pues que era el único general en actividad que había participado de la revuelta. No te olvides que en Córdoba los dos oficiales más antiguos que encabezan la sublevación fueron dos capitanes: capitán Correa en la Escuela Artillería, y capitán Colombo en la Escuela de Tropa Aerotransportada. Esto hace que podamos explicar por qué de septiembre a noviembre, en los dos meses que dura el gobierno de Lonardi, Aramburu se transforme en un referente. La respuesta es simple: porque se trataba del único oficial en actividad durante la sublevación.


CC: En torno a esto: No es mi opinión sino una pregunta… ¿la declaración de Lonardi de “ni vencedores ni vencidos”, en un marco de altísima conflictividad social y política, no fue un error? ¿Podía haber hecho lo mismo sin decirlo? ¿Era necesario decirlo? Te pregunto…


RF: Yo creo que él lo dijo más por convicción que por estrategia política. Lonardi era un hombre muy transparente, muy de decir la verdad. Entonces él pensaba eso y lo dijo, pero fue una convicción, no una estrategia política. Si hubiera pensado en lo que hoy llamamos “relación de fuerzas”, posiblemente hubiera ido más lentamente.


CC: Porque eso provoca un cimbronazo muy fuerte. Un cambio. Y la llegada de Aramburu y pone en marcha un proyecto tremendamente doloroso para la historia argentina..


RF: Claro.


CC: Rosendo estábamos entonces en el año 1956 y en un Aramburu que ha llegado, ahora sí, a la presidencia.


RF: ¿Cómo llega Aramburu a la presidencia? Acá se juntaron dos cosas. Por un lado, la presión de los revolucionarios para producir la remoción de la cúpula militar de Perón; con los sectores más antiperonista, representados –periodísticamente- por La Nación, La Prensa, por y todos los partidos políticos no peronistas, encabezados por el radicalismo. Y Aramburu termina siendo elegido. Vuelvo a la explicación anterior: porque era el único general en actividad que había participado de la Revolución del 55. Éstas son las circunstancias por las cuales Aramburu llega a la presidencia. Y se combina con la designación de Rojas como vicepresidente. Justo los dos agregados militares de pocos años antes en Brasil. Cuando Aramburu llega a la presidencia como cabeza del gobierno se transforma en el ala más moderada con respecto al peronismo. Hay un cambio. Mientras que el Rojas liderará el sector más radicalizado, más antiperonista.


CC: Llegamos a un hecho desgraciado que fue el levantamiento del general Valle y su posterior fusilamiento. Se habla mucho de la responsabilidad de Aramburu. ¿Qué tenés para contar?


RF: Yo te diría primero es que Valle y Aramburu eran compañeros.


CC: En una oportunidad, estaba hablando con Jorge Hugo Herrera Vegas -que fuera embajador en Brasil- cuando aparece el hijo del general Aramburu. Y conversamos. Yo no recuerdo bien cuál de los dos contó que “Aramburu padre” y Valle veraneaban juntos. En más, que alquilaban una casa en el mes de enero, y que se iban intercambiando las quincenas.


RF: Es que eran compañeros, y además habían trabajado mucho juntos como generales: porque Valle era el comandante de Ingenieros y manejaba todas las construcciones, mientras que Aramburu, como ya dije, era el comandante de Sanidad (donde está el actual Hospital Militar en calle Luis María Campos). De hecho, ese edificio se inaugura en ese momento, cuando Aramburu era comandante de Sanidad. Entonces habían trabajado muy estrechamente juntos. Y Valle no había sido peronista.


CC: No, Valle no lo había sido.


RF: Estaba más bien en ese sector de la cúpula militar peronista que es desplazado cuando lo renuncian a Lonardi.


CC: Te cuento una anécdota que corrobora lo que afirmás. Cuando Perón está en el medio del fragote conforma una junta de diez generales a quienes le eleva una nota autorizándolos a negociar con los sublevados. En esa junta, que interpretó que Perón había renunciado, estaba Tanco y estaba Valle.


RF: Tanco si había sido peronista.


CC: Si había sido. Pero en esa junta había un tío abuelo mío que era peronista, el general León Solís. Que luego fue ministro de Isabel. Y me contaba esto que vos me decís, que Valle no era peronista. Por eso fue que Perón vio mal el levantamiento de Valle.


RF: Yo diría que había quedado un poco resentido por ese desplazamiento raro que se produce cuando Aramburu llega a la Presidencia a dos meses antes, donde después empujan la salida de la cúpula militar que había estado con Perón.


CC: Finalmente Valle encabeza el levantamiento.


RF: Levantamiento bastante improvisado, caótico. De hecho, que Valle lo encabezara era toda una señal. Ahora estamos Junio del 56. Allí se produce el levantamiento. Acá hay que ver una cuestión para entender el momento: y es que ese levantamiento tenía un plan muy radicalizado para cuando tomara el poder, contemplando fusilamientos, por ejemplo. Segundo, cuando se inicia el levantamiento, Aramburu está en Rosario y el que está a cargo de la presidencia en ese momento es Rojas. Es decir, que el que da la orden de iniciar los fusilamientos es Rojas. Aramburu, entonces, cuando vuelve de Rosario se encuentra con los hechos consumados. Ya habían fusilado suboficiales de banda de la banda del Regimiento 7 de Infantería por la participación en ese momento. Y es ahí cuando se le plantea este tema que le dicen que se ha fusilado a suboficiales de banda pero no a los jefes de ese movimiento… Entonces dice: “la disciplina militar va a quedar muy afectada”. Esa es la causa por la cual Aramburu firma la segunda y tercera tanda de los fusilamientos. Es la explicación que Aramburu trasmite a su gente más íntima en ese sentido y en ese momento. Había una sensación de que si ganaban los revolucionarios iba a ser a todo o nada. Fue un alzamiento muy reducido. Después de eso dieron de baja la mitad de los suboficiales. Se dieron de baja a la mitad de los oficiales que eran los que no se habían presentado.


CC:Rosendo, si la expectativa de Aramburu frente a toda esta situación de un gobierno muy complicado era una salida electoral las expectativas de Aramburu estaban puestas en el doctor Balbín?



RF: Sí.


CC: ¿Qué pasó ahí?


RF: Primero tuviste un capítulo en el 57 que fue la Constituyente. La Constituyente fue un recuento globular de la política donde aparecía, un cuarto del radicalismo del pueblo, un cuarto del frondizismo o del desarrollismo, tenías al partido intransigente. Otro cuarto del voto era en blanco, y otro cuarto todo lo demás. Tenías pequeños partidos de izquierda, de derecha, de centro derecha etc. Ahí apareció claramente que el radicalismo era en ese momento la fuerza electoral dominante.


CC: Con el Peronismo proscripto, porque ya dijimos que un cuarto fue el voto.


RF: Claro. No nos olvidemos que el Aramburu era simpatizante del radicalismo, pero sin tener ninguna reunión con radicales. Y no te olvides tampoco que en el gobierno de Aramburu el radicalismo tuvo un papel importante. Hay que hablar de Alconada Aramburú que era el ministro, en el 56, durante los fusilamientos. ¿Curioso, no? Un ministro radical que firma fusilamientos…No hay que olvidar que en ese contexto se constituye la Junta Consultiva, que hasta el Partido Comunista la integra, por ejemplo.


CC: Claro, y llegamos a Frondizi, que había recibido el apoyo de Perón.


RF: Exactamente, llegan a un acuerdo Perón. Y es ahí cuando toma preferencia por Balbín, que tenía una actitud más claramente antiperonista de la que tenía a Frondizi. En realidad, en los hechos Aramburu toma una posición diferente a su simpatía. Y le entrega el poder a Frondizi, a pesar de la resistencia anti peronista más férrea representada por Rojas. Y lo hace Aramburu más por convicciones que por simpatías políticas. A pesar de que se trataba de una elección con participación limitada por la proscripción del peronismo. Aramburu decía que debía respetarse el resultado. Caso contrario no sería un gobierno de facto sino una dictadura.


CC: Frondizi toma el poder, llega a la presidencia y -como vos bien decís- un sector del Ejército lo observa, lo mira y hasta “planifica que se equivoque” de alguna manera.


RF: A ver… El antiperonismo civil era tremendamente antifascista. Balbín y el radicalismo eran tremendamente antifascistas. Y la Marina era tremendamente antifascista. Ahí se te crea una coalición donde entra el sector civil más antiperonista, que culmina en los diarios La Nación y La Prensa, el sector más liberal, conservador. El radicalismo del pueblo que prefería que Frondizi cayera, la Marina en bloque y una parte del Ejército de acuerdo a las circunstancias. Ya en el golpe de Frondizi, vos observas una actitud del peronismo que en alguna medida es dual porque hay una paradoja en esto. En la elección de gobernadores Perón juega a la proscripción y Frondizi no hace nada. ¿Por qué Perón juega así? Lo pone Framini, dirigente sindical, textil, combativo, candidato a gobernador, para que lo proscribieran. Pero Frondizi no lo hace.


CC: Era lo que buscaba lo mismo hizo con Cámpora


RF: Si. Un año y medio después, sí, Perón juega a concurrir a elecciones y lo proscriben. ¿Por qué? Vos fíjate que en las dos primeras se divide en dos el peronismo, y eso ya era para facilitar concurrir, porque entonces vos no tenías un peronismo unificado que amenazara con ganar la elección presidencial. Vos fíjate, las dos fórmulas están armadas para que no haya proscripción y ahí hay proscripción.


CC: Rosendo, estábamos hablando de Frondizi y estábamos hablando también de Aramburu por esos años…


RF: Aramburu empieza a plantearse ser presidente constitucional en torno a 1960. En ese momento esto no era un secreto. Tal era así que en algún momento, hacia 1961, Frondizi piensa en Aramburu como su sucesor, como una alternativa que ponga el próximo gobierno al margen del golpe militar y que pueda tener alguna participación del peronismo. Bueno, además aparece a nivel global el hecho de que Charles de Gaulle llega al poder en Francia. La idea de que un militar con cierta ascendencia pudiera ser una solución política ante una crisis tenía un antecedente muy próximo dentro de esa perspectiva. Y nos encontramos con un la anulación de las elecciones, la intervención de la provincia. Bueno, ese sector, llamémosle golpista, empujaba porque no había solución con Frondizi y pedía que se fuera. Las FF.AA. intentan armar un gabinete de coalición, y lo hace fracasar Balbín. Entonces se busca un arbitraje de Aramburu para que encuentre una solución política.


CC: Una pregunta familiar. ¿Tu padre estaba por ahí?


RF: Sí, era el secretario de Guerra.


CC: ¿Y cómo veía este asunto? ¿Simpatizaba con Aramburu?


RF: A él lo detuvieron la noche del golpe contra Frondizi.


CC: Clarísimo.


RF: Su objetivo era que Frondizi no cayera, que había que hacer todas las concesiones y gestiones necesarias para que Frondizi no cayera, mantenerlo aunque sea pendiendo de un hilo. Los militares le proponen el arbitraje a Aramburu. Y –en mi opinión- Aramburu se equivoca. Fueron 24 horas de consulta y al final dice que “no hay solución con Frondizi”. Y lo dice públicamente creando de alguna manera el campo propicio que permite el golpe. ¿Por qué lo hace? Bueno, porque algunos de sus asesores políticos -que eran militares retirados- lo convencen que por ese camino era más fácil que llegara a ser presidente Que se podría ver beneficiado con la caída de Frondizi. Claramente estaba pensando en su proyecto político. Y bueno… Viene Guido con este interinato que es un semi facto y mira la convocatoria elecciones que se realizan en un año después porque Frondizi cae en marzo 1962 y. Y vos fíjate que Illía asume el 12 de octubre del 1963. O sea que hay un año y medio: en este año y medio Aramburu sigue expectante. Bueno, se realiza la convocatoria elecciones de 1963, que como decíamos, Perón juega a la concurrencia y termina vetando a sus dos candidatos peronistas –Solano Lima y Matera-.


Entonces Aramburu arma su partido político para presentarse como candidato. El partido se llamó UDELPA (Unión del pueblo argentino). Con alguna reminiscencia del nombre del partido de Gaulle. Hace una alianza con un partido chico como fue la Democracia Progresista. Hay alguna gestión para hacer un acuerdo electoral con Perón.


CC: ¿Sí?


RF: Sí, el peronismo estaba muy cerca de realizarlo, así como se había hecho con Frondizi, que había sido muy antiperonista en su momento. Finalmente eso no prospera y va a elecciones, con un resultado parecido al de la Constituyente del 57: Un cuarto es el Radicalismo del Pueblo (que llevaba a Illia), un cuarto es el Radicalismo Intransigente (que llevaba Alende, y que se había peleado con Frondizi y Frigerio), otro cuarto era el de Aramburu, y el otro fue para el voto en blanco. Realmente porque el peronismo estaba proscripto. Aramburu queda tercero termina volcando a sus convencionales en favor de Illia, porque teníamos colegio electoral.

Aparecen los episodios de Azules y Colorado, años 62/63. Los azules eran inicialmente más legalistas y los colorados más anti peronistas. Allí no juega ningún papel.


CC: Eso te iba a preguntar.


RF: No juega ningún papel. No lo convocan tampoco. Él está abocado a la política. Evidentemente no juega ningún papel porque Onganía no simpatizaba con Aramburu, aunque también era hijo de un inmigrante también vasco como él. Para el Onganía de esa época “Aramburu era un general demasiado politizado”. Bueno, viene el golpe del 66 y con Onganía no juega ningún rol. Lo podrían haber nombrado embajador en Brasil. O en algún otro cargo diplomático –al menos- para sacarlo del juego pero no fue así. Y ahí aparece el general Imaz, ministro del Interior. Hay que recordar que a los generales de la época de Perón los sacaron en dos tandas: una cuando cae el mismo Perón, y en la otra tanda tanda en el 56. De ahí es que a Imaz le quedó un gran encono hacia Aramburu. Sumado eso a que, como dijimos, Aramburu claramente no contaba con la simpatía de Onganía. Eran muy diferentes: Onganía era un católico integrista, entraba en lo que era lo la tradición de los movimientos militares nacionalistas; y el otro se colocaba en la tradición de los movimientos militares liberales, para poner alguna a una referencia histórico - política.

Ya en el 68, dos años después del golpe, Aramburu empieza a tener algunas reuniones con políticos y militares. Estas reuniones se aceleran a partir del Cordobazo en el 69. A partir de esta convulsión, la idea de que era necesaria una convocatoria para sanar la democracia como una estrategia política para reducir la violencia comienza a planearse fuertemente. Y Aramburu avanza con su con su proyecto. Ahora hay que poner otra pieza en el juego: Lanusse.


CC: Perdóname que te interrumpa así, porque esto que has dicho de que ahí hay una pieza fundamental que es efectivamente es sí. Es más, tengo una carta. Yo revisé el archivo de Perón que está en el Archivo General de la Nación y descubrí una carta de Ricardo Rojo. Ricardo Rojo fue un abogado que estuvo con Frondizi, luego defendió presos políticos del lado de la CGT de los Argentinos, fue amigo del Che Guevara, escribió un libro Mi amigo el Che, y fue padre de un economista que lamentablemente ya murió. El asunto es que Ricardo Rojo le manda a Perón desde París una carta con fecha del 17 de diciembre y dice “Estuvo a verme el general Aramburu. Y me dijo esto para que se lo transmita a usted. Me dijo que se aproximan hechos decisivos en la historia política del país. Va a haber un desplazamiento del general Onganía y voy a ser yo”. Le dice Rojo a Perón, o sea, “Aramburu”, el que va a ocupar ese lugar y va a ser comandante en jefe del Ejército, el general Lanusse. Vamos a llamar a elecciones. Y en esas elecciones va a participar el peronismo y Perón”. Y Ricardo Rojo en esa carta le dice, conociendo al personaje, y le repregunté “¿con Perón en el país y con el peronismo?”. Y dijo Aramburu: “Sí, con Perón y con el peronismo, porque acá nos equivocamos todos”


RF: Lanusse llega a la comandancia del Ejército nombrado por Onganía a fines de 1968. Es decir, cuando se produce el Cordobazo el comandante en jefe ya era Lanusse. Es a partir del Cordobazo cuando toma fuerza la idea de sustituir a Onganía.


CC: Lanusse en su libro dice: “nos reunió a todos y nos explicó que se iba a quedar”.


RF: Eso fue en el 70. Eso lo hace Onganía a principios de junio del 70. En ese momento donde él plantea –reuniendo a los generales en Olivos- convencido de que hay que organizar el Estado en forma corporativa, con tres triángulos, etc. Y ese es el detonante que utiliza Lanusse para provocar el desplazamiento. Pero vuelvo para atrás: aunque son varios años, en el año 55, cuando se produce la destitución de Lonardi, el mayor Lanusse era jefe granadero, por el cual siempre se lo cuestionó y crítico porque como jefe granadero había participado en la destitución de Lonardi. Entonces su proximidad con Aramburu venía desde esa época. El mayor Lanusse hablaba con el presidente Aramburu…


CC: Es decir, digamos acá hay un dueto en el cual está Aramburu y Lanusse en franca conspiración contra Onganía, frente a la situación crítica del país. Y te cuento algo, que seguramente ya lo sabés. Cuando en el año 74, en la Causa Peronista, Firmenich explica cómo y por qué asesinaron a Aramburu, dice “porque el proyecto de Aramburu era más peligroso que el proyecto de Onganía, puesto que el proyecto de Aramburu era la institucionalización del peronismo. Cosa que las organizaciones armadas no querían.


RF: Era la institucionalización del peronismo como un “partido burgués”.


CC: Ya estamos casi ahí, en el asesinato de Aramburu.


Vos tenés el secuestro realizado por Montoneros, que aparece en escena, con la posibilidad o la hipótesis de que sectores del gobierno de Onganía hubieran participado. Es decir, que Lanusse pudo haber pensado en Aramburu es verosímil, en el sentido de que él no asume la presidencia cuando cae Onganía inmediatamente. Tiene lógica el asesinato de Aramburu en cuanto que era el garante de un acuerdo con el peronismo. Acuerdo entre el peronismo y el antiperonismo y que podría haber significado para el Ejército una garantía de retorno al peronismo. Su institucionalización ni más ni menos. Y así no derivar casualmente en situaciones extremistas.


CC Bueno Rosendo se acabó el tiempo. Muchas gracias

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