¿Es posible la retroversión en la Patagonia?

Por Claudio Chaves -


Ante la inacción del Gobierno, la Justicia obligó al Ejército entregarle tierras del Estado a los mapuches

 

Al parecer es factible pues el Ministro de Defensa, doctor Jorge Taiana, se dejó estar, al no apelar en tiempo y forma una decisión de la jueza Silvina Domínguez, de Bariloche, de notoria y abierta simpatía por los usurpadores, auto percibidos mapuches, y de marcada antipatía por el Ejército Argentino, cediéndole, entonces, la tierra a los que se dicen herederos de los invasores, Usurpadores y maloneros del siglo XIX. ¡Linda ascendencia que nuestros políticos supieron premiar con una serie de leyes en las cuales se apoyan para continuar robando!


El Ejército ha perdido 375 hectáreas y a Taiana, su Jefe, le da lo mismo. Para ser precisos no le da lo mismo, no fue pasivo, corrió a los Auditores del Ejército, encargados de la defensa y colocó a los suyos para el alegato que presentaron tarde. Debían entregar la apelación un viernes al medio día y la presentaron el domingo a la noche. Canallas es poco. El Estado Mayor del Ejército, en su momento, aseguró que iba a defender esas tierras. Veremos.


La Cámara de Apelaciones de General Roca rechazó la presentación. Las razones judiciales del asunto ya no tienen importancia, este es un problema político, ideológico y finalmente será un grave problema nacional, provocado por una clase política que hace años ha perdido el rumbo. Este gobierno está viciado de progresismo. La concepción indigenista que defienden, bajo los argumentos de ampliación de derechos, no es otra cosa que promover y acicatear desde el centro del Estado una división que quedó saldada con la derrota militar, política y cultural de la civilización mapuche, dedicada al robo, cuatrerismo, secuestros, violaciones e incendios.


¿Qué es lo que se intenta recuperar de aquel colectivo social? ¿Qué tradiciones son dignas de salvaguardar? ¿El alcoholismo y la violencia en la cual vivían como nos los describe José Hernández en el Martin Fierro o el general Lucio Mansilla en Excursión a los Indios Ranqueles. Felizmente la inmensa mayoría de ellos, devenidos en criollos, se han integrado a la cultura argentina que les hizo un lugar, como a todos los que buscaron incorporarse, mediante un proceso conocido como crisol de razas. La escuela, la salud pública, los medios de transporte, la Iglesia, la Ley Sáenz Peña, la provincialización de los Territorios Nacionales, entre otras cosas contribuyeron a eso.

El multiculturalismo que vive en el pensamiento de la progresía es divisivo. Nadie tiene prohibido o es perseguido por rendir culto y honores a sus antepasados. ¿Por qué se mete el Estado promoviendo la discriminación favorable a una civilización perdida?


Estos minúsculos grupos que hoy se auto perciben indígenas, ignoran exprofeso el daño que sus predecesores causaron, en un claro intento de cancelar la historia, lo hacen para obtener beneficios montados en la estupidez leguleya, creada por una mirada progresista y llorona, de políticos argentinos, que desconocen la historia de nuestro país, tanto como la Constitución.


Como los que la pasan mal en nuestra Patria son cada vez más, no puede haber prerrogativas de sangre ni de nacimiento que favorezcan a unos e ignoren a otros, todos somos iguales ante la Ley. ¿Entonces por quÉ se sancionaron Leyes que otorgaban prerrogativas de sangre y nacimiento a un sector de los desamparados?

Pero lo más grave de los hechos señalados es que la toma de tierras se hizo sobre propiedad del Ejército Argentino, esto es de la institución que terminó con el robo y la inseguridad en la zona pampeana e incorporó al país la Patagonia. Si esto no es una venganza, se le parece mucho.


Lo que verdaderamente está ocurriendo en el territorio de las ideas, las leyes, y ahora la realidad, no es solo la cancelación, tan de moda en la progresía mundial. Ahora en la Argentina se ha dado un paso más: ocurre la retroversión, volvemos al malón, al robo. Pero la vocera presidencial Gabriela Cerrutti no quiere oír hablar de esto.

En Chile la cuestión subversiva indigenista se ha agravado y el gobierno de Boric no atina a una respuesta realista. Esto se va a trasladar a nuestro país como ya se trasladó Jones Huala. ¿A que se dedican los servicios de inteligencia? Hay que soplarles al oído que revisen la zona ocupada del Mascardi. ¡Vamos muchachos no se hagan los otarios!