Guacho: primera parte

Hay preguntas cuyas contestaciones parecen obvias. Como por ejemplo, ¿Qué significa la palabra Gaucho? ¿Quién no lo sabe?





Algunos dirán que es una forma de vestir, otros que la palabra hace referencia a costumbres de vida, otros a los habitantes de parajes específicos, o de épocas distantes y remotas. Y todos pueden tener algo de razón y sin embargo no harán más que bordear la pregunta.


Si quisiéramos ser certeros deberíamos decir que es un habitante de nuestras llanuras pero, ¿solo nuestras? No. También del Uruguay y del sur de Brasil. Es, en definitiva, un tipo de campesino estrechamente vinculado al ganado vacuno, y por ende un habitante de campo. Su vínculo más medular es con el caballo. Con quien conforma una sola entidad.


Podríamos decir también, como muchos lo han hecho, que es nómada y es posible que haya sido así, al menos en el inicio de sus andanzas, pero no luego, cuando ya se lo observa afincado en un rancho, compartiendo su vida con una mujer.


Tampoco hay unidad de criterio respecto al origen del término gaucho. Para los más proviene, del quechua, para los menos procede del andaluz, lo cierto es que la primera vez que se encuentra escrita es en un documento oficial de la Banda Oriental en 1771. En lo que si se concuerda es que “gaucho” señala también al amante de una mujer. Y esa mujer es siempre la “china” que en quechua quiere decir muchacha y por extensión hembra.


¿Existió un primer gaucho? Sí. Y se llamó: Alejo Godoy y fue en 1586. La leyenda cuenta que Alejo fue un soldado raso andaluz, quejoso siempre del mal trato que recibía y de las pésimas condiciones de vida, de él y de otros tantos como él, y cuentan que le escribió una carta al rey protestando. Como no recibiera respuesta, harto ya de la situación se fue al baldío que entonces era la Plaza Mayor y tras gritar “¡¡Muera Felipe II!!” se fugó al galope hacia el campo perdiéndose en este, para no vérselo más.


Es una Leyenda, claro, pero la leyenda no miente, sino que tiene siempre la virtud de volver apacible la historia.


Recién afines del siglo diecisiete el término gaucho se populariza y si alguna vez tuvo una connotación despectiva, la perderá definitivamente en la lucha de nuestra independencia.


San Martín los denominará los campesinos patriotas y así serán recordados.