La evolución de la guerra y los conflictos sociopolíticos en las retaguardias de Rusia y Ucrania

Por el Gral. Heriberto Justo Auel -


“Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera…”

José Hernández -1834/1886.

 

1. LA EVOLUCIÓN DE LA GUERRA.

2. LOS ACTUALES CONFLICTOS SOCIOPOLÍTICOS EN LAS RETAGUARDIAS DE RUSIA Y UCRANIA.


1. LA EVOLUCIÓN DE LA GUERRA.


Hace unas semanas hicimos nuestra primera publicación acerca de la guerra Rusia - Ucrania (1) que Putin ha llamado “operación militar especial”. Días después se hundió el crucero portamisiles Moskva -buque insignia ruso en el Mar Negro- y Moscú sostuvo que fue por un accidente interno, mientras Kiev celebraba el hundimiento de tan importante como simbólica nave, impactado por un misil ucraniano.


Sin dudas, el hecho fue un golpe moral tremendo para las FFAA rusas. Putin reaccionó expresando que su gobierno “declararía la guerra”, cuándo ya llevaba cincuenta y dos días de “operaciones especiales” en Ucrania. La proclamada declaración de guerra podría conllevar una movilización general de la Federación Rusa -Art.4 de la “Organización de Seguridad Colectiva”- que le permitiría el reclutamiento ilimitado de conscriptos provenientes de Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y de la propia Rusia, para imponerse en Ucrania.


Además -semanas antes- Moscú había advertido que todo apoyo a Ucrania -por terceros países- a través de “sanciones contra Rusia” o de “apoyo logístico o financiero” a Ucrania tendría consecuencias muy graves y agregó dos listas de países hostiles, una de veintisiete Estados -los más importantes- y otra -de cuarenta y ocho- de menor relevancia. Solapadamente emergía así la idea de una eventual nueva guerra mundial.


Esta declaratoria unilateral rusa invalidaba las causas que EE.UU. y la OTAN habían encontrado para desentenderse de la nueva guerra en Europa. Para ilustración de quienes piensan que la guerra se desarrolla solo en el campo militar, surgieron otros frentes, económicos, comerciales o financieros, que demuestran la naturaleza sociopolítica de la guerra.


La mono producción energética rusa sintió duramente las sanciones que bloquearon sus exportaciones, del mismo modo en que la UE -particularmente Alemania- somatizó el riesgo de una parálisis productiva por falta de energía y el de encontrar oportunamente el reemplazo del del gas ruso. Quiérase o no, para Putin la UE y los EE.UU. ya han cometido actos de guerra (2). Y entonces aparece en los medios internacionales un rumor de origen desconocido: “Putin está enfermo”.


A finales de abril, Rusia suspendió los suministros de gas a Polonia y a Bulgaria ante su negativa a pagar las importaciones del combustible en rublos. La medida se tomó en conformidad con el decreto de Vladímir Putin, de que Rusia solo aceptará pagos en rublos por el suministro de gas a los países “no amistosos”.

Cuando se escriben estas líneas el gobierno de Finlandia ha comunicado su decisión de ingresar a la OTAN, a la brevedad -pertenece a la UE desde 1995-. A su vez, Suecia anunció que estudia esa misma posibilidad, para anunciarla en la próxima semana. No son datos menores.


Finlandia -limítrofe con Rusia- es un pequeño país, pero uno de los primeros en incorporarse a la civilización “del conocimiento”. Sus FF. AA. son pequeñas pero bien equipadas y lo más relevante son sus seiscientos mil reservistas, bien adiestrados y de rápida movilización. Suecia aportaría a la alianza europea una Armada y una Fuerza Aérea de alto nivel. Putin les advirtió -a ambos países- que tomaría acciones militares en el caso de que dieran ese paso y voceros de alto nivel les prometen misiles hipersónicos con cabeza nuclear. E


En el “endemientras” EE. UU. y la UE han mutado sus objetivos -políticos y estratégicos- frente a la guerra en Ucrania. De la ayuda en armas, adiestramiento y finanzas, han pasado a sancionar a la agresión rusa y debilitar a Putin”. Así lo expresó Biden y el Secretario de Defensa -Lloyd Austin-, que afirmó: Nuestro objetivo es debilitar a Rusia a largo plazo, para que no tenga capacidad de repetir su asalto militar a Ucraniay Liz Truss -Secretaria de RR EE del RU- fue mucho más allá: Es un imperativo estratégico expulsar a Rusia de toda Ucrania, incluida Crimea”. Se produjo lo que había advertido reiteradamente Kissinger -como norma del personal de planta de la Secretaría de Estado en sus propuestas-: el “escalamiento” de los conflictos (3).


Estas declaratorias belígeras ayudan a la eventual negociación de Kiev, pero ponen en riesgo a la escalada en la guerra frente a una potencia nuclear y a un gobierno autoritario. Es necesario recordar aquí que la mayoría de los rusos no aceptan que la URSS haya implosionado en 1991. Ese sector entiende que los acuerdos de desnuclearización alcanzados y el colapso del comunismo, no fueron equivalentes a una capitulación militar. Derrotar o debilitar” a Rusia, equivale a un “alto riesgo de escalada nuclear”.


Las declaraciones de Biden, Austin o Truss fueron respondidas por Putin y su canciller -Lavrov- con el alistamiento de la Fuerza Nuclear. Moscú ya no emplea su arsenal QBN para disuadir a Occidente, solamente, sino también para su programa “especial” de operaciones en Ucrania. Occidente ha evitado una intervención directa o el cierre del espacio aéreo ucraniano, pero su declaratoria ha creado la convicción en los rusos de que son los occidentales quienes han impulsado a esta guerra, para desangrar a Rusia y cambiar su régimen de gobierno.


De acuerdo con la “Doctrina Estratégica” vigente en Moscú, Putin cuenta con la posibilidad de empleo de su arsenal nuclear en los siguientes casos (3):

  • Si Rusia es agredida con un ataque nuclear,

  • Si es atacado alguno de sus aliados con armas nucleares,

  • Si fuere atacada la infraestructura rusa que afecte a su capacidad de disuasión nuclear y

  • Si un ataque convencional contra Rusia o algunos de sus aliados no dejase otra alternativa que el empleo nuclear, para asegurar su supervivencia.


En la situación que se vive -actualmente- es muy difícil pensar en un eventual empleo nuclear por parte de Moscú. Pero si Kiev intentara recuperar Crimea es muy probable el empleo nuclear táctico (3). Ya no está vigente la “mutua destrucción asegurada” de los tiempos de la Guerra Fría.


Hoy la probabilidad del empleo nuclear es superior al vigente durante la disuasión del terror nuclear” -1947/1991-


Si bien Rusia ha sufrido pérdidas significativas, no está sujeta a una amenaza vital que la obligue a cesar la guerra renunciando a sus conquistas. En cuanto a Ucrania, goza de apoyo externo, lo que le permite resistir y rechazar concesiones territoriales demasiado grandes. Esta situación hace probable a una guerra ralentizada, con consecuencias internacionales mucho más graves que las relacionadas con la guerra de Donbás de 2014.


Mira Milosevich-Juaristi -investigadora principal del Real Instituto Elcano y serbia por nacimiento- tiene una percepción personal sobre este tema -importante por su conocimiento directo del pueblo ruso-.


Dice la Politóloga hispano/serbia: “El objetivo de Occidente debería ser ayudar a Ucrania a ganar la guerra, es decir, a derrotar a Rusia en territorio ucraniano. Intentar derrotar a Vladimir Putin en Rusia, un país en el que -desde Pedro El Grande (1672/1725)- el pueblo se identifica mayoritariamente con sus autócratas, además de un error estratégico -una Rusia debilitada sería aún más revisionista y revanchista que la Rusia actual- equivale a una imprudencia peligrosa. La Historia ha demostrado que Rusia tiene una gran capacidad para defenderse de agresores externos -mongoles, polacos, Napoleón o Hitler- y que solo opta por cambios convulsivos cuando el pueblo pierde confianza en su sistema político, como ocurrió en 1917 y 1991. Así que se debe dejar a los rusos elegir el gobernante que se merecen” (3).


Josep Piqué -Dr. en Ciencias Económicas y Empresariales y Lic. en Derecho por la Universidad de Barcelona y ex Mtro. del Gobierno de Aznar- (4) ha dicho el 05 May 22:

“Rusia ya ha perdido la guerra, pero difícilmente vaya a asumirlo. Y Ucrania, a pesar de todo, la está ganando-simplemente porque no la pierde- pero a un coste cada vez más inasumible”.


Stefan Wolff -Profesor de Seguridad Internacional de la Universidad de Birmingham- (5) es quien emitió el pronóstico más audaz sobre la guerra, desde nuestro punto de vista:

“Al final, un nuevo orden de seguridad europeo surgirá de las ruinas de la guerra en Ucrania. Será uno que nos llevará de vuelta a la guerra fría, aunque con el telón de acero dibujado de forma diferente. Quedará poco espacio, si es que queda alguno, para que los países puedan navegar por sus preocupaciones de seguridad entre los bloques rivales. Es probable que estas alianzas se consoliden y arraiguen más profundamente que nunca en las últimas tres décadas desde lo que se asumió como el fin de la guerra fría. Este nuevo orden proporcionará más seguridad a los países alineados con la OTAN y la UE. El camino, sin embargo, será largo y estará pavimentado con inevitables contratiempos. La rapidez con la que lleguemos allí se determinará en Ucrania”.(6)

En la alta complejidad del momento histórico que vive la humanidad, con escases de liderazgos políticos reconocidos, crisis culturales, reacomodamientos geopolíticos, pandemias, crisis económicas y acelerados ritmos de cambios civilizatorios, los análisis estratégicos son muy diversos.

Hay quienes toman partido a través de la crónica parcializada de la guerra, hay analistas que señalan el alto riego de escalamiento nuclear mientras otros ven un estancamiento de las operaciones y una “nueva guerra fría”. Mientras esto ocurre, Xi Jinping -seriamente enfermo- observa y calla. Su maniobra geoestratégica planetaria -como superpotencia emergente- podría entrar en riesgo en su espacio central. ¿Qué hará Beijíng? La Pax Mundial debería retener equilibrios de poder, pero la anarquía cunde por la defección de quienes deben custodiarlos.

En nuestra querida Patria Argentina la Revolución castro-comunista está hoy en superficie y afectada por la guerra de Ucrania, pero hay dirigentes que aún no la ven, algunos pretenden continuar ocultándola y quienes la “destapan” con crudeza han despertado a la juventud sana -engañada en su niñez por un relato infame- y a la tercera edad les han devuelto las esperanzas. Han llegado tiempos de sinceramientos…No hay tela para nuevas falacias.



2. LOS ACTUALES CONFLICTOS SOCIOPOLÍTICOS EN LAS RETAGUARDIAS DE RUSIA Y UCRANIA (9).


Como lo hemos afirmado más arriba, a las guerras las pelean las “naciones” (7), no solo sus FF. AA. Cuando la “sociedad nacional” no alcanza la categoría de “comunidad” (8) y presenta radicales divisiones internas, debilita sensiblemente su potencial de guerra. Tenemos en nuestra Historia los sucesos interiores en las Provincias Unidas del Río de la Plata -durante la Campaña Libertadora- que afectaron notablemente a la continuidad del Plan Sanmartiniano, luego de Chacabuco.

Situación al 9 de mayo. Viewsridge (Fuente de los ataques con misiles: BNO News), CC BY-NC


Ambos centros de poder -en Rusia y en Ucrania- padecen conflictos internos graves que pueden incidir seriamente en los resultados de la guerra, en el futuro de ambos presidentes -Zelenski y Putin- y en el modelo de Estado que surgirá, según los objetivos logrados, que resulten de la confrontación armada. Pareciera que la prensa occidental no le está prestando -a dichos conflictos- la atención que merecen.


A). El caso de Ucrania: la lucha se da en dos niveles:

Ø “los pragmáticos” Vs. “los ultranacionalistas” y, dentro de estos:

ü la “nueva derecha” Vs. los “extremistas”.

Todos tienen un objetivo común: retener la soberanía e integridad territorial de Ucrania.

Difieren en su instrumentación y en el modelo de Estado en la posguerra.


Ø “Los pragmáticos” son partidarios de alcanzar un acuerdo -Minsk III- y aceptan la ayuda militar externa. Defienden la integración con la UE y que la OTAN garantice su seguridad.

Ø “Los ultranacionalistas” quieren la “guerra total”, redoblar el esfuerzo ofensivo ucraniano, abandonar las mesas de negociaciones y recuperar el Donbás. Con un Zelenski “héroe victorioso”, perderían apoyo social.

ü La “nueva derecha” aboga por un Estado nacionalista y ultraconservador, y

ü Los “extremistas” postulan el “nacionalsocialismo”, “un Estado totalitario” y la perpetuación en el poder de Zelenski, en el caso de una victoria. En el caso de una derrota Zelenski perdería la presidencia y la guerra interna se agravaría. Los “ultranacionalistas” se verían fortalecidos, con “ruido de sables”.


B). El caso de Rusia: la “operación militar especial” ha renovado la tensión entre los “siloviki” (10) -favorables a la invasión militar- y los “civiliki” (11) -opuestos a ella-.

Los siloviki defienden a la decisión operacional de Putin y a una asertiva política exterior y de seguridad, en los términos de la Doctrina Primakov, sin renunciar a la guerra, para conseguir el objetivo de construir un sistema internacional multipolar -la Gran Rusia- y

Los civiliki promueven la vía diplomática, resolver el conflicto con Ucrania con un acuerdo -Minsk III- y el restablecimiento pleno y progresivo de las relaciones con Occidente -socios estratégicos prioritarios-. Pretenden objetivos más claros en la “operación militar especial” que los conocidos: “desnazificación” y “desmilitarización”.


C). Los escenarios probables:

a) Escenario 1: Victoria semi-parcial rusa: las milicias prorrusas controlan todo el Donbás. Se amplía el corredor que lo unen con Crimea. Se instrumenta una nueva área de seguridad. Silovikis y civilikis no verían debilitadas sus posiciones y deberían encontrar puntos de acuerdo para operar en armonía.

b) Escenario 2: Victoria parcial rusa: ocupación y control de la Nueva Rusia. Putin y los silovikis se consolidan en la Federación Rusa y con sus aliados - siempre que superen a las sanciones internacionales-. El Grl Dvórnikov surgiría como el hombre fuerte dentro de las FF.AA. lo que aseguraría el liderazgo de los silovikis post-Putin.

c) Escenario 3: Derrota de Rusia: produciría una fuerte tensión entre ambas facciones. Putin perdería la presidencia y habría purgas en la administración y en las FF.AA. Los civilikis ganarían posiciones de poder y se aproximarían a Occidente, cuestión que -sin duda- tiene muy en cuenta China.






“Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera…”


CITAS Y ACLARACIONES:


(1). H. J. Auel. “¿Reaccionará -esta vez- la UE frente a una nueva guerra civil?”. Abr 22. www.ieeba.org

(2). J. A. Núñez Villaverde. “¿Estamos en guerra con Rusia?” 18 Abr 22. www.realinstitutoelcano.org

(3). M. Milosevich-Juaristi. “La evolución de los objetivos políticos de EE. UU. en Ucrania y la probabilidad de una guerra nuclear”. 10 Mar 22. www.realinstitutoelcano.org

(4). J. Piqué. “Ucrania: hacia la cronificación”. En “Política Exterior”. 05 May 22. Madrid.

(5). S. Wolff es un politólogo alemán especialista en seguridad internacional, particularmente en la gestión, solución y prevención de conflictos étnicos. Actualmente es profesor de Seguridad Internacional en la Universidad de Birmingham en el RU.

(6). S. Wolff. “Al final, un nuevo orden de seguridad europeo surgirá de las ruinas de la guerra en Ucrania”. Infobae. 15 May 22.

(7). Concepto de la nación: “Conjunto de personas de un mismo origen étnico que comparten vínculos históricos, culturales, religiosos, etc., tienen conciencia de pertenecer a un mismo pueblo o comunidad y generalmente hablan el mismo idioma y comparten un territorio”.

(8). Concepto de comunidad: “Es algo que va más allá de una localización geográfica. Es un conglomerado humano con un cierto sentido de pertenencia. Es, pues, historia común, intereses compartidos, realidad espiritual y física, costumbres, hábitos, normas, símbolos, códigos”.

(9). X. Servitja Roca. “Las otras guerras del conflicto en Ucrania: las luchas internas en Kiev y Moscú”. 10 May 22. ieee.es

(10). El término “siloviki” -“mini Putins” o“continuistas”-, "gente de fuerza" u “hombres fuertes", se originó con la frase "instituciones de fuerza" que apareció al principio de la era Yeltsin -década del 90- para denominar a los servicios uniformados de estilo militar, las organizaciones militares propiamente dichas, la policía, la seguridad nacional -FSB- y algunas otras estructuras. En el 2019 su número alcanzó los 4,5 millones de personas según el periódico Védomosti, lo que representaba el 6% de la población en edad de trabajar. ​

(11). Los “civiliki” -“mini Yeltsins” o “rupturistas”- es una facción integrada por perfiles más técnicos y burócratas provenientes de la Administración del Estado y la diplomacia.

(12). Doctrina Primakov: Expresa una política exterior basada en la "mediación de bajo costo" y el mantenimiento de la influencia rusa en las exrepúblicas soviéticas y el Medio Oriente. Esta política es un “nacionalismo” que reacciona ante el “mundialismo progresista”.

(13). Grl Alexander Dvórnikov: Desde que Rusia invadió Ucrania -el 24 de febrero- es la primera vez que todas las fuerzas armadas están dirigidas por un solo comandante, señala el Washington Post. Anteriormente, había un Grl para cada frente (norte, sur y este) destaca el ‘Institute for the Study of War’. Esta reorganización debería permitir "resolver los problemas de comunicación entre las tropas, que han sido uno de los puntos débiles de la operación militar rusa en Ucrania". El haber elegido a Alexander Dvórnikov para hacerse cargo de las operaciones sobre el terreno puede justificarse desde un punto de vista puramente geográfico, pues este general dirige el distrito sur del ejército ruso, en el que se encuentra Crimea y, sobre todo, el Donbás. Desde los barrios de Grozni -en Chechenia- hasta el corazón de Alepo -en Siria- el Grl tiene una severa reputación de militar dispuesto a todo para conseguir sus objetivos. Algunos, como el Grl estadounidense y ex jefe de la CIA David Petraeus, incluso lo han apodado el "carnicero de Siria", por su papel durante la campaña militar rusa en dicho país.