Manifiesto por “la dignidad de la persona humana desde la concepción hasta la muerte natural"

Lentamente pero de modo sostenido van creciendo en la Argentina iniciativas a favor del destino común y la vida. Desde el Foro Patriótico Manuel Belgrano saludamos esta iniciativa que avanza en la dirección que hace dos años nos propusimos. Publicamos, en consecuencia, a continuación el manifiesto del Primer Encuentro Patriótico Argentino organizado por legisladores nacionales y provinciales de distintas fuerzas políticas.

 

Somos un grupo de dirigentes argentinos de distintos lugares y orígenes políticos, pero con una determinación en común. Nos preocupa el camino al cual se dirige nuestra querida Nación. Y nos queremos ocupar en revertir ese rumbo.

La Argentina se encuentra en una profunda crisis. No solamente económica, sino también de valores y de identidad.

Se está perdiendo el fundamento esencial de nuestra sociedad. Cuestiones tan importantes como los conceptos de comunidad, de bien común, de familia y de persona, son permanentemente atacados.

Nos duele el avance constante contra los principios que forjaron nuestra Patria y nos dieron identidad. La ideología de género es un claro ejemplo de eso. La misma avanza sin pausa en aulas y oficinas por igual, castigando a todo aquel que se anime a disentir.

La realidad de los niños por nacer está evidentemente en peligro. No solamente se legaliza y fomenta la aberración del aborto, sino que también se discrimina y persigue a quien no lo aprueba o rechaza practicarlo.

Tampoco hay un verdadero interés por la salud física y espiritual de nuestros jóvenes. El sostenido avance del narcotráfico, principalmente en los barrios más humildes, constituye una seria amenaza al destino nacional. Mientras tanto, la dirigencia política actual no solo mira para otro lado, sino que también estimula e intenta legalizar el consumo de drogas.

El globalismo, en definitiva, impone una agenda que amenaza nuestra independencia para tomar decisiones tanto a nivel doméstico como en el plano internacional, condicionando gravemente el futuro de nuestra Patria.

Afortunadamente, ante este panorama oscuro, vemos rayos de esperanza. Cada vez son más los argentinos que se manifiestan disconformes con esta situación. Cada vez hay más jóvenes que generan actos de auténtica transgresión contra este statu quo. Antes éramos una mayoría silenciosa. Hoy en día somos un movimiento de rebeldía.

Es por eso que queremos ser los representantes de esta mayoría de ciudadanos que buscan dirigentes políticos y sociales comprometidos con su Patria y en especial:

  • Que tengan el bien común como norte de todas sus políticas.

  • Que consideren a la dignidad de toda persona humana, desde su concepción hasta su muerte natural, como principio irrenunciable.

  • Que comprendan el flagelo de la droga y tomen medidas para erradicar su comercio y su consumo.

  • Que, en vez de fomentar corrientes exógenas como la ideología de género, defiendan los valores y tradiciones que hicieron grande a nuestra Patria.

  • Que, en definitiva, defiendan los principios fundamentales de nuestra nación: la promoción de la familia como célula básica de la sociedad; la promoción de la dimensión religiosa del hombre; el respeto al derecho de propiedad y la promoción de la libre iniciativa privada y del rol subsidiario del Estado.

  • Que inspirándose en los ideales sanmartinianos y en los héroes de Malvinas, defiendan la soberanía e integridad territorial de nuestra querida Nación.

  • Que tengan el valor y las agallas de no quedarse silenciados, y estén dispuestos a actuar.

Sabemos que somos una mayoría, pero que, por distintas circunstancias, se ha dispersado nuestra voz. Es por eso que queremos unirnos para gritar bien fuerte esta proclama. En ámbitos políticos, educativos y culturales. En el Congreso, pero también en cada despacho de gobierno. A nivel nacional, y de manera federal en todas las provincias y municipios de nuestro querido país.

Convocamos a todos aquellos que comparten nuestra preocupación y nuestros valores, para que, superando las diferencias y las divisiones, recorramos juntos el camino que nos lleve al objetivo de concretar la grandeza de la Nación y la felicidad del pueblo argentino.

Argentina tiene un fundamento. Basta con encontrarlo con claridad y defenderlo con pasión.