El tiempo ordena las ideas

Por Claudio Chaves - No solo el tiempo ordena las ideas, sino que también acomoda los melones, como vulgarmente se dice, una vez que se ha puesto a andar el carro de la historia.

 

Resulta que ochenta años después, el Canciller del actual gobierno, Santiago Cafiero, sin darse cuenta, sin percibir la hondura de sus palabras, ha abierto una puerta por donde irrumpe el ventarrón de la historia. Aclaro, por si el lector cree que se trata de una reivindicación del personaje, me adelanto a decir que de ningún modo. Pasa que a veces los misterios los revelan voces inexpertas e irresponsables. ¿Qué ha pasado?

El Senador norteamericano partidario de Trump, Ted Cruz, esto es la derecha de la derecha, ha elevado al Canciller de su país, Antony Blinken, un demócrata, el pedido de una sanción a Cristina de Kirchner por cleptócrata, solicitando se le impida entrar a los EE.UU. Rápidamente un hijo de Bolsonaro hizo suyo el pedido y se manifestó de acuerdo con él.

Cafiero tachó de ignorantes a ambos y de ser la voz de la derecha. Con el claro intento de desacreditarlos fundamentalmente porque son de derecha.

Independientemente de su incapacidad diplomática, lo que acá aparece es lo que el peronismo político y los intelectuales que han hurgado en él debieran haber comprendido desde un primer momento. Antes de meternos de lleno en el problema, amplío.

El dirigente peronista Luis D’Elía propone cortes de rutas permanentes ante el ataque del imperio y de la oligarquía. Resumiendo para Cafiero es la derecha, para D’Elia el imperio. Una vuelta más: para Cafiero es un problema de orden ideológico: izquierda/derecha, para D’Elia: imperio o Patria. ¡No es lo mismo! Esta diferencia ha dividido al peronismo desde el comienzo.

Esta confusión o desacuerdo arranca en el origen. La consigna Braden o Perón, utilizada vehementemente por el Coronel, fue leída en pentagrama antiimperialista, propio de aquellos tiempos de nacionalismo y leninismo de imperialismo, etapa superior del capitalismo. Sin embargo merece otra mirada. Amerita observar el asunto desde otra perspectiva. Para esto nos ayuda el historiador Ernst Nolte en su provechoso libro: La Guerra Civil Europea 1917-1945. En síntesis para el historiador citado, en aquellos años se enfrentaron la derecha fascista y la izquierda stalinista, aliada a las naciones liberal-capitalistas.

¿Qué pasó aquí en la Argentina? Simple esa guerra europea se trasladó al mundo periférico. Los nacionalismos surgentes en Iberoamérica fueron inmediatamente descalificados como fascistas. Esa fuerte presión de los demócratas izquierdizados de EE.UU. Perón la supo usar en el sentido ideológico que había creado el nacionalismo y Forja. Pero lo que no pudo evitar fue que la izquierda norteamericana lo acosara, no el Imperio, y luego la derecha republicana replanteara la relación con la Argentina. Esto se explica con datos e información que siempre han estado a la mano de quien los buscara.

Decía el presidente Roosevelt por aquellos años, el último de su vida: ¨He venido siguiendo de cerca y con creciente preocupación el desarrollo de la situación argentina, en los últimos meses. Esta situación ofrece la extraordinaria paradoja de una creciente influencia nazi-fascista y de una progresiva aplicación de los métodos nazi-fascistas en un país de este hemisferio, y ello en el propio momento en que estas fuerzas de opresión y agresión se aproximan a la hora de su juicio y derrota final en Europa y en el resto del mundo. La paradoja es más visible por las circunstancias que todos conocemos que la gran mayoría del pueblo argentino permanece fiel a su fe en la propia tradición de una democracia libre y apoya a los pueblos y naciones que han hecho tan grandes sacrificios en la lucha contra los nazistas y los fascistas. ¨

Cordell Hull, Canciller de Roosevelt y responsable directo del acoso a Perón se identificaba con la izquierda liberal del Partido Demócrata representada por el vicepresidente Wallace, quien al dejar la vicepresidencia se inclinó más hacia la izquierda recibiendo el apoyo del Partido Comunista Norteamericano cuando se presentó como candidato del Partido Progresista a las presidenciales de 1948. Se opuso también al enfrentamiento con la URSS a partir de 1947 rechazando la idea del Manifiesto Truman que dio origen a la Guerra Fría.

Por su lado Braden, encuadrado en el clima de guerra civil europea, declaraba en la Cámara de Comercio Británica, aquí en la Argentina: “Hay que eliminar los restos del nazismo en el mundo. Los nazis y sus representantes no han desaparecido. Mientras quede alguno de ellos en cualquier parte del mundo tenemos que seguir luchando hasta eliminarlos.” Algo que se dice poco es que el principal asesor de Braden aquí en la Argentina fue Gustavo Durán, miembro del Partido Comunista Español y oficial del Ejército Republicano. La izquierda mundial contra la derecha argentina representada por Perón y el Ejército que de ningún modo eran fascismo pero sí profundamente anticomunistas.

En su discurso en la Bolsa de Comercio, del 25 de agosto de 1944, queda muy claro su temor al comunismo: ¨El capitalismo ha sufrido durante esta guerra en este segundo acto del drama, un golpe decisivo. El resultado de la guerra 1914-1918 fue la desaparición de un gran país europeo como capitalista: Rusia. Pero engendró nuevas doctrinas, más o menos parecidas a las doctrinas rusas en otros países que fueron a la supresión del capitalismo. En esta guerra el país capitalista por excelencia quedará como un país deudor en el mundo, probablemente, mientras que toda Europa entrará dentro del anticapitalismo panruso. En América quedarán naciones capitalistas; pero en lo que concierne a la República Argentina, será necesario echar una mirada de circunvalación para darse cuenta de que su periferia presenta las mismas condiciones nuestras que diremos rosadas.”

Observe el lector que Perón le dedicó un párrafo al fascismo-nazismo cuando dice: engendró nuevas doctrinas, más o menos parecidas a las doctrinas rusas en otros países que fueron a la supresión del capitalismo.

De manera que nada de fascismo y menos comunismo. Era sintéticamente la expresión de la derecha republicana en un mundo y una Argentina donde la República y las instituciones se hallaban enlodadas.

Último comentario Perón se hallaba más cómodo con los republicanos y con Eisenhower a quien valoraba puesto que advertía acerca de los errores de Roosevelt y Truman especialmente por haber abandonado a Chiankg-Kai-Chek y entregado China al comunismo y renunciar de esa manera al Asia. (Descartes, Políticas y Estrategia. 24/1/1951)